Me presento, soy Gabriela. Soy autista y quiero ser artista
Hola, mi nombre es Gabriela Molina. Como pueden suponer por el nombre de este blog soy una mujer autista, tengo 34 años de edad, una bella hija adolescente, un esposo que vive lejos de mí y un perrito con más ansiedad social que yo. Soy una señora con un corazón de niña. Tal vez se pregunten por qué alguien empezaría a escribir un blog en el año 2024 cuando todo se maneja a traves de las redes sociales, pues la verdad es que me cuesta muchísimo mantener activa una red como instagram o tiktok por más de unos pocos meses; además soy una mujer de muchas palabras enclaustradas en una mente infinitamente pequeña.
Mi propósito al escribir este blog es asumir responsabilidad ante mí misma y ante el mundo, ser capaz de comprometerme, de definir el voto sagrado que orientará mi existencia. Verán siempre he sido muy vacilante a la hora de definir quién soy, qué quiero hacer o qué podría hacer para hacer del mundo un lugar mejor.
Quiero partir de la premisa de que actualmente no tengo, no sé, no comprendo nada, estoy en LA NADA y a partir de allí quiero moverme hacia mi propio mundo, ser receptiva a asimilar y comprender las realidades que se pliegan hacia mí y tejerlas en un cosmos de interpretaciones y creaciones (posiblemente artísticas). Quiero crear mi lugar en el mundo, entendí que si no me muevo, si no lo produzco, nunca lo voy a encontrar. Llegó mi hora de activarme. Ahora bien, eso no es tan rápido y precisa de todo un proceso.
Y mi proceso empezará por lo básico, y no, aunque sea un camino hacia el ARTE no comenzará por cosas como bocetos y collages... empezará por lo basico de mi persona como ser humano, por mis necesidades primarias y mis hábitos de bienestar personal. Muchas veces he intento tomar el atajo y saltarme hasta la parte que incluye tener un propósito y un impacto en el mundo sin antes resolver lo de ser capaz de vivir como un individuo autónomo y empoderado, una mujer primero, una mujer que se sabe con derecho a vivir y a ser feliz.
Para todos aquellos que como yo tuvimos una infancia dura debido a la incomprensión que se desprendía de nuestro autismo, quiero decirles que podemos embarcarnos en una segunda vuelta ( o tercera, o séptima, o cualquier número irracional que corresponda), NO ES TARDE, tenemos derecho a vivir y a expresarnos, a sentirnos parte del mundo, porque lo somos. SOMOS AUTISTAS Y MERECEMOS AMOR, compasión, apoyo, compañía y sobre todo nos merecemos confiar en nostros mismos y en nuestra humanidad. Tengo derecho a mostrarme al mundo como lo que soy y a sentirme maravillada y deleitada en mi propia presencia, con todos mis matices y todas las facciones que me hacen humana.
Los invito a acompañarme en mi camino hacia el arte, es un compromiso que asumo y del que no hay vuelta atrás. Me despido por ahora con un abrazo y una sonrisa, los pliegues más bonitos del alma humana.
<3
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