Dando mis primeros pasos para abrir la puerta

Sé que no soy una máquina, pero mi mente está llena de muchos virus. El principal se llama "eres un fracaso, para qué lo intentas". Es un virus arraigado en mi mente, pero al menos ahora sé que es un virus. Les comenté que entendí que no puedo pasar a tener una vida con propósito e impacto hasta que logré estabilizar mis hábitos cotidianos, he intentado muchas veces empezar por todos a la vez, jajaja esto no llega a durar más de un mes. Esta vez me quiero enfocar en el que siento que es la base de todo, el pilar de mis rutinas anheladas: HACER EJERCICIO FÏSICO.

Ahorita llevo 21 días en ello, y no, no he conquistado el hábito, aún me cuesta decidirme a hacerlo, pero mi postura ha mejorado y también mi actitud general ante la vida, creo que ha empezado a crecer mi confianza en mí misma. Comenzar por la actividad física es una idea que siempre menosprecié, porque cómo voy a moverme si estoy deprimida, cómo voy a moverme si estoy fatigada, cómo voy a moverme si aún no estoy haciendo... x cosa. Pues resulta que moverse es el paso 1, el que abre la puerta.

Desde adolescente fui muy rebelde y rara, en parte por el autismo, pero también porque quería serlo, me gusta la sensación de ser la chica diferente, la que piensa cosas extrañas, la que ve detalles que otros no. En fin, no sé por qué se me metió en la mente que yo no quería ser como los demás en cuanto a la imagen corporal, que no me parecía que las personas debieran cudiarse o vestirse bonitos o maquillarse, evidentemente esto incluía a las personas que tenían un buen físico, yo no quería ser como ellas. Cada vez que veía señales en mí misma de que me estaba cuidando me torturaba con la idea de que era una persona egoísta por pensar en las apariencias y no en la esencia de las cosas, que era egoísta y malvada por querer tener más o verme "mejor", entonces lo que hacia era descuidarme a morir. Tenía una postura tan mala en esa época que terminé con rotoescoliosis, pensé que terminaría mis días jorobada.

Pero crecí y maduré, y comprendí que no estaba descuidando las apariencias, sino lo más profundo y hermoso que tenía, mi capacidad de amarme, respetarme y cuidar de mí misma. Hoy día puedo decir que me reseteé, ahora veo el mundo con esperanza y autocompasión, soy un ser maravilloso, como un pequeño templo de la vida y deseo honrarme y protegerme; aún no se cómo, pero estoy dispuesta a aprender y a esforzarme para lograrlo. 

Y aquí es donde llego a mi primer paso, mover mi cuerpo, bailar, correr, caminar, sudar, ejercitarme.  He comenzado y no quiero detenerme aunque sea muy difícil. Aprovecho para dejar sentado por aquí mi compromiso con fortalecer mi cuerpo, paso 1 adquirir el hábito de ejercitarme cada día y caminar los día que corresponda descanso. Pronto me pesaré para fijar una primera meta de bajar de peso. Por ahora moverme por el mundo y sentirme alegre de existir. Les envío un fuerte abrazo y muchos ánimos a quienes estén dando sus primeros pasitos en esto, vamos!

Se despide, La Gaba.

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Me presento, soy Gabriela. Soy autista y quiero ser artista